Terapia de Microcorriente

Beneficios de la Terapia de Microcorriente

Reduce el dolor

Reduce el dolor muscular crónico y la disfunción, proporcionando alivio y comodidad.

Aumenta el rango

Mejora la flexibilidad y el rango de movimiento, mejorando tus habilidades físicas para tener mejor calidad de vida.

Recuperación

Acelera la curación y la recuperación, ayudándote a volver a tus actividades diarias más rápido.

Mejora la Postura

Promueve una mejor postura, reduciendo el dolor. Como resultado, te sentirás más ágil y con más energía.

Terapia de Microcorriente para el Alivio del Dolor, la Recuperación y la Resiliencia

ADAPTACIÓN

Luchando contra el Dolor Neuropático Persistente: La terapia de microcorriente influye directamente en la función nerviosa al restaurar la señalización eléctrica normal y aumentar la producción de ATP. Esto ayuda a reparar los nervios dañados, reducir la hipersensibilidad y calmar las respuestas de dolor hiperactivas que se observan en condiciones como la neuropatía. Al estabilizar el sistema nervioso, evita que el cuerpo quede atrapado en un ciclo de dolor neuropático crónico.

COMPENSACIÓN

Cuando la mecánica de nuestro cuerpo se ve alterada por la tensión muscular, una mala postura, movimientos repetitivos, técnicas de levantamiento incorrectas, lesiones, recuperación postoperatoria, dolor, fatiga o tensión, el cuerpo compensa con otros grupos musculares para mantener el equilibrio y la función. Esta compensación a menudo conduce al sobreuso o mal uso de ciertos músculos y articulaciones, aumentando el dolor y la incomodidad. Con el tiempo, estas compensaciones pueden causar problemas graves, como dolor crónico, degeneración articular y disminución de la movilidad general.

DECOMPENSACIÓN

A menudo, los dolores resultantes de la adaptación se pasan por alto durante períodos prolongados, lo que puede llevar a patrones compensatorios en los que los síntomas se vuelven más pronunciados. Estos patrones pueden manifestarse como una postura de cabeza hacia adelante, inclinación pélvica, asimetría de los hombros, discrepancias en la longitud de las piernas, entre otros. Durante esta fase pueden surgir numerosos síntomas. Si no se abordan, el cuerpo puede progresar hacia una etapa de descompensación en la que pueden ocurrir consecuencias irreversibles, que a menudo requieren intervención quirúrgica.

Historias Reales, Transformaciones Reales

Descubre cómo la terapia de microcorriente ha cambiado vidas